LOS JÓVENES APRENDICES DEL HACHA
- plazaraunav
- 14 abr
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Actualizado: 15 abr
La Escuela de Aizkora de Sakana estará abierta hasta mayo. Su impulsor, Juanito Erdozia, se encarga de transmitir la importancia de la aizkora

En el centro, Juanito Erdozia junto a los jóvenes aizkolaris. Imagen: cedida
El pasado 23 de marzo, la Escuela de Aizkora de Sakana volvió a abrir sus puertas. La iniciativa, llevada a cabo por Juanito Erdozia desde hace 16 años, busca acercar a jóvenes de entre 10 y 20 años a la aizkora desde una perspectiva deportiva, “fomentando el aprendizaje técnico y el respeto por esta práctica tradicional”.
La escuela surgió gracias a José Ignacio Flores ‘Axio’, quien contó con el apoyo de la Mancomunidad de Sakana. El aizkolari y destacado impulsor de los herri kirolak en la comarca, falleció en 2014 a causa de una larga enfermedad (esclerosis lateral amiotrófica). Posteriormente, fue la familia Nazabal, con la ayuda de Juanito, la que cogió el relevo. Ahora, Erdozia, junto a la ayuda de sus hijos y nietos, se encarga de dirigir la escuela.
Aprender a base de práctica
Este año, la escuela cuenta con la participación de 12 chicos y una chica de edades entre los 10 y 18 años. Aunque al principio se les enseñe, sobre todo, a manejar el hacha y adquirir una buena técnica, con el tiempo, explica Juanito, “van ganando velocidad y mejorando progresivamente mediante la práctica”.
Y es precisamente eso, la práctica, la que les anima a seguir intentándolo. “Al principio suelen tener respeto al hacha, ya que son conscientes del riesgo de hacerse daño. Sin embargo, con el tiempo van ganando seguridad y confianza”, afirma Erdozia.
La Escuela de Sakana cuenta con un límite de 13 personas y, en caso de que la demanda supere el número de plazas disponibles, se realiza un sorteo. Por suerte (o por desgracia para quienes no consiguen entrar), esta disciplina sigue captando la atención. “Suele quedarse gente fuera por falta de plazas. Esto demuestra que hay interés y que a los jóvenes les atrae este deporte”, expresa orgulloso Juanito.
Intentarlo a pesar de las dificultades
Sin medios ni apoyo, dedicarse a la aizkora no es fácil. Para la escuela, uno de los principales retos es la preparación de los entrenamientos, ya que “requiere mucho trabajo”. Sin embargo, tiene la suerte de contar con Juanito Erdozia, quien se encarga de organizar la actividad y preparar las hachas a los jóvenes.
Al final, el objetivo no es otro que conseguir que “los chavales de la zona aprendan este deporte, que forma parte de la cultura vasca, y que descubran que, si lo desean, pueden llegar a competir en él”, afirma. Pues lo importante para Juanito es “contribuir a que no se pierda”.
La escuela estará abierta hasta el 14 de mayo, con clases los lunes y jueves, a las 19.30 horas, en Etxarri-Aranatz.




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